Los beneficios de la miel




miel

Damos por hecho que la miel es buena para la salud, pero no está de más confirmar esta creencia. Así pues, el Laboratorio de Ejercicio y Nutrición Deportiva de la Universidad de Menphis realizó un estudio al respecto. Para ello expusieron a varios ciclistas de élite a una serie de pruebas durante varias semanas y con un total de 64 kilómetros en pruebas contra reloj. La clave estaba en que a algunos se les suministró miel y a otros glucosa, dando como resultado una reacción en ambos grupos muy distinta. Los primeros obtuvieron reducciones de hasta 3 minutos en el mencionado recorrido de 64 kilómetros. El estudio cuantificó que la miel proporcionó en torno a un 6 % más de potencia de pedaleo durante las pruebas que se realizaron comparando con ciclistas que tomaron un placebo.

Generalmente, los atletas que deben realizar esfuerzos extremos y sostenidos recurren a la glucosa como fuente de carbohidratos y así hacer frente al desgaste de energías. La glucosa proporciona esa potencia extra que se necesita, pero la miel, tal y como afirman los autores de este estudio, lo puede hacer tan bien como la glucosa y aporta además otras sustancias beneficiosas para el organismo. Por ejemplo, si la miel se combina con un suplemento proteínico, la capacidad de recuperación de los músculos es mayor que en el caso de otros azúcares.

En definitiva, la miel es un alimento ideal para los deportistas debido a su gran aporte vitamínico y a su variedad de aplicaciones beneficiosas para nuestro organismo.

El origen de la miel

La miel viene de las abejas, una sociedad que se estructura por obreros, zánganos y una reina. Son los primeros quienes se ocupan de producirla a partir del néctar de las flores, pasarla de boca en boca en la colmena, con lo que se agregan unas enzimas que segregan, todo con el fin de alimentar a las larvas y las abejas adultas en las épocas invernales.

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