Lo cierto y lo falso de los masajes

Muchas personas creen que luego de un masaje, los músculos duelen más que antes y que en realidad es peor recibir un masaje ya que aparecen dolores nuevos. En realidad sucede que los masajes “reactivan” los músculos que tenían tensiones anteriores, pero que con el paso del tiempo habían disminuido.

Por ejemplo, si aparece un dolor de espalda o un dolor de hombros, y uno deja de sentirlo con el paso de las horas o de los días, el dolor puede regresar temporalmente con un masaje. Pero este dolor desaparecerá por completo con una o dos sesiones de masajes.


Pero a veces los masajes no son suficientes. El dolor y la tensión pueden regresar por culpa de un estilo de vida poco saludable, una baja auto-estima o hábitos auto-destructivos. Si estos problemas aparecen, deben ser tratados por separado.

Por otro lado, el masaje es una actividad que crea intimidad entre las personas, por lo que es ideal para practicar con la familia. Pero si bien es placentero y tranquilizador recibir masajes, es diferente de la drogadicción por ejemplo, por lo que no causa adicción

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