Evita los calambres musculares en invierno

Aunque no son tan comunes como en el verano, el frío también suele ser causa de diversos calambres musculares. Los calambres en invierno están provocados por la falta de abrigo e hidratación que interfieren en la circulación sanguínea. Para evitarlos podemos tomar las siguientes medidas.

Realizar ejercicios de calentamiento va a servir de gran ayuda para evitar los calambres como consecuencia de las bajas temperaturas. Para calentar lo suficiente, bastará con efectuar estiramientos suaves, sin necesidad de hacer mayor esfuerzo.


La hidratación es importante si vas a realizar algún tipo de actividad física, por más sencilla que sea, como caminar. Los que siguen algún programa de entrenamiento, deben procurarse una vestimenta adecuada para evitar sentir frío, pero tampoco sudar en exceso.

Complementa estos consejos incluyendo en tu dieta frutos secos, legumbres y alimentos ricos en potasio y magnesio, como las verduras y hortalizas.

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