Beneficios de la cinta de correr

Las cintas para correr, también llamadas caminadoras o trotadoras, son aparatos de fitness que permiten al usuario caminar o correr sin desplazarse de un lugar fijo. Esta cinta es un artefacto muy común en gimnasios y en salas de fitness, pero también es popular entre las personas que desean mantenerse en forma sin salir de casa.

Estos aparatos pueden ser utilizados por casi cualquier persona, pero son ideales para personas que realizan, o desean realizar, actividad física regularmente como calentamiento o cardio. También es útil si se busca retomar el ejercicio físico después de largos periodos de inactividad, y para quien desee mantener la línea dedicando un esfuerzo moderado durante 30 minutos al día.




Las cintas de correr ofrecen un nivel de ejercicio similar al trote normal, pero con un riesgo de lesiones en los tendones y ligamentos de hasta 50% menos. Esto es gracias a que en la cinta de correr, se hace un menor uso de las articulaciones. Asimismo, ejercitarse en la cinta de correr es más cómodo gracias a la superficie adaptada para la altura del corredor, los apoyos y la posibilidad de ajustar la velocidad e inclinación.

Por otro lado, las cinta de correr modernas, o treadmills, están equipadas con computadores que simulan las condiciones naturales del terreno donde se puede trotar. Por ejemplo, tienen programas para suelo plano o pendientes inclinadas ascendentes y descendentes. También cuentan con medidores de pulso y calorías quemadas.

Se puede optimizar el entrenamiento de acuerdo al estado físico y capacidades de cada persona, y se puede ajustar la intensidad y duración de los ejercicios, dividiéndolos en calentamiento, cardiovascular o de resistencia. Y, como en otras máquinas de fitness, una persona puede ejercitarse en la cinta mientras ve la televisión o lee una revista.

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