Alivia el dolor y relájate con el masaje coreano

El masaje coreano es una técnica que ha sido utilizada desde tiempos antiguos. Como su nombre lo indica, proviene de la península de Corea, y se empleaba para reducir el dolor muscular luego de una larga jornada de trabajo. El masaje coreano se aplicaba en todo el cuerpo, y el paciente debía estar vestido y echado.

Este masaje está basado en el estiramiento y movimiento de los músculos para ponerlos en su sitio y corregir las fallas que puedan presentar. El masaje coreano tiene dos etapas, la fase activa, en la cual la persona recibe con mayor fuerza el contacto físico por parte del terapeuta; y la fase pasiva, donde se dan masajes más suaves.


En una sesión típica de masaje coreano, se comienza por estirar al límite la parte del cuerpo que se va a masajear, con el fin de relajarla una vez que concluya el estiramiento, y lograr la sensación de que se liberan todas las tensiones del área afectada. En ese momento, el paciente debería sentir una ondulación desde su cerebro que recorra todo el cuerpo.

Posteriormente, el terapeuta comienza masajeando los pies, realizando movimientos de vibración y movilizando la zona del cuerpo a masajear. Luego comienza a subir lentamente por todo el cuerpo, mientras realiza movimientos de rotación sobre las articulaciones. Para finalizar, se hacen masajes más suaves en la cabeza y la cara.

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