Aliméntate bien contra la artrosis

Las personas que sufren de artrosis deberán llevar ciertos cuidados y hacer cambios en sus estilos de vida para hacer frente a este mal. Una de las cosas que podemos hacer para enfrentar esta enfermedad es cambiar nuestros hábitos alimenticios, y consumir alimentos más saludables. Aquí te decimos cómo.

Evita las grasas saturadas. Estas se encuentran presentes en alimentos lácteos enteros, como la leche entera y la mantequilla. También están presentes en tocinos, embutidos, en la carne roja y sus derivados.

Consume más ácidos grasos saludables. Algunos de estos, como el Omega 3, y el Omega 6, están presentes en los pescados azules (como el atún, salmón, jurel y caballa). También se pueden encontrar en algunos vegetales y cereales, y en la linaza. Por otro lado, deberías aumentar tu consumo de vitaminas y antioxidantes, ya que ayudan en prevenir que la artrosis empeore.

No te excedas en la sal y en las legumbres. Estos alimentos a veces causan problemas con la absorción de calcio, y pueden generar también ácido úrico, que puede acumularse en las articulaciones, causando un recrudecimiento de la artrosis.




Las personas que sufren de artrosis deberán llevar ciertos cuidados y hacer cambios en sus estilos de vida para hacer frente a este mal. Una de las cosas que podemos hacer para enfrentar esta enfermedad es cambiar nuestros hábitos alimenticios, y consumir alimentos más saludables. Aquí te decimos cómo.

Evita las grasas saturadas. Estos se encuentran presentes en alimentos lácteos enteros, como la leche entera y la mantequilla. También están en tocinos, embutidos y carnes rojas y sus derivados.

Consume más ácidos grasos saludables. Algunos de estos, como el Omega 3, y el Omega 6, están presentes en los pescados azules (como el atún, salmón, jurel, caballa, entre otros). También se pueden encontrar en algunos vegetales y cereales, y en la linaza. También deberías aumentar tu consumo de vitaminas y antioxidantes.

No te excedas en las sales y las legumbres. Estos alimentos a veces causan problemas con la absorción de calcio, y pueden generar también ácido úrico, que puede acumularse en las articulaciones, causando un recrudecimiento de la artrosis.

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