Adelgaza tomando sopas

Algunos regímenes para perder peso incluyen un plato de sopa o caldo en el menú diario. Un estudio hecho en los Estados Unidos ha revelado que las dietas más exitosas son aquellas que incluyen un plato de sopa como entrada. Por ello han aparecido numerosas dietas de sopas quema-grasa y sopas “milagrosas”.

Las sopas y caldos pueden ser útiles a la hora de bajar de peso porque son un buen alimento de control del hambre y la sensación de saciedad. La temperatura cálida de los caldos también ayuda a aumentar la sensación de llenura, ya que los alimentos calientes llenan más que los fríos. La fibra de las verduras también sirve para controlar el apetito.


Existen varios tipos de sopa que se han popularizado, como la Sopa del Repollo, también llamada Sopa de Tomate o Quema-grasa. Esta consiste en una preparación de cebolla, tomate, pimiento, apio y repollo. Este caldo ayuda a saciar el apetito y puede consumirse libremente. Otra versión de esta sopa incluye además zanahoria, espinacas, ajo, arroz integral y especias, y se le utiliza en la llamada Dieta de Calorías Negativas.

Otra dieta común que incluye sopa es la Dieta de la Sopa de pollo. Esta consiste en un desayuno regular indicado en la dieta y tomar la sopa el resto del día. Esta sopa es preparada a base de aceite de oliva, nabo, pimiento, zanahorias, brócoli, ajo, cebollas y especias. Por otro lado, las sopas de sobre pueden ser utilizadas de manera esporádica, ya que si bien tienen pocas calorías, contienen un alto nivel de sal y poco valor nutritivo.

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